La cirugía endoscópica de columna es una técnica mínimamente invasiva que permite tratar determinadas patologías de la columna mediante pequeñas incisiones y visión endoscópica de alta precisión. En los últimos años, se ha convertido en una opción cada vez más valorada en pacientes seleccionados con hernia discal lumbar, estenosis de canal o compresión nerviosa.
¿Qué es la cirugía endoscópica de columna?
La cirugía endoscópica de columna, también conocida como Full-Endoscopic Spine Surgery o FESS, utiliza un endoscopio para acceder a la zona afectada de la columna. A través de una pequeña incisión, el especialista puede visualizar el área comprimida y actuar sobre la causa del dolor.
El objetivo puede ser retirar parte de una hernia discal, liberar una raíz nerviosa o ampliar el espacio cuando existe una compresión, dependiendo del diagnóstico de cada paciente.
¿Qué patologías puede tratar?
Esta técnica no está indicada para todos los casos, pero puede valorarse en pacientes con determinadas patologías lumbares.
Entre las más frecuentes se encuentran:
- Hernia discal lumbar.
- Hernia discal L4-L5 o L5-S1.
- Ciática por compresión nerviosa.
- Estenosis de canal lumbar en casos seleccionados.
- Dolor irradiado hacia la pierna que no mejora con tratamiento conservador.
La indicación debe realizarse siempre tras revisar los síntomas, las pruebas de imagen y la evolución del paciente.

¿Qué síntomas pueden hacer necesaria una valoración?
La cirugía endoscópica puede plantearse cuando el paciente presenta dolor lumbar o dolor irradiado hacia la pierna que limita su vida diaria. También si existen hormigueos, pérdida de sensibilidad, debilidad o dificultad para caminar.
Uno de los síntomas más habituales es la ciática, que suele aparecer cuando una raíz nerviosa está comprimida. En estos casos, el dolor puede bajar desde la zona lumbar hacia el glúteo, la pierna o incluso el pie.
Ventajas de una técnica mínimamente invasiva
Cuando está bien indicada, la cirugía endoscópica de columna puede ofrecer algunas ventajas frente a abordajes más amplios.
Entre ellas:
- Incisiones más pequeñas.
- Menor agresión muscular.
- Visualización precisa de la zona tratada.
- Tratamiento dirigido a la causa de la compresión.
- Recuperación progresiva y adaptada al caso.
Aun así, es importante tener en cuenta que los resultados dependen del diagnóstico, el tiempo de evolución, el estado previo del paciente y la correcta indicación médica.
¿Todos los pacientes son candidatos?
No. Aunque es una técnica avanzada, la cirugía endoscópica no sustituye a todos los tipos de cirugía de columna. Hay casos en los que puede ser más adecuado otro abordaje quirúrgico o incluso continuar con tratamiento conservador.
Por eso, antes de tomar una decisión, es fundamental realizar una valoración personalizada con un especialista en cirugía de columna.
Conclusión
La cirugía endoscópica de columna lumbar puede ser una alternativa mínimamente invasiva en determinados casos de hernia discal, estenosis de canal o compresión nerviosa. Sin embargo, la clave está en saber cuándo está indicada y qué beneficio real puede aportar a cada paciente.
El Dr. Francisco Arteaga Romero, neurocirujano especialista en columna en Sevilla, valora cada caso de forma individual para orientar al paciente sobre las opciones más adecuadas según su diagnóstico y síntomas.


